Ingresar a Briff es muy simple: no necesitás crear ni recordar ninguna contraseña. El acceso se hace con tu mail y un código de validación que recibís cada vez que querés entrar.
¿Cómo ingresás?
Abrí Briff e ingresá el mail definido en tus datos de usuario en la pantalla de acceso.
Revisá tu correo: vas a recibir un código de validación en ese mail. Si no lo ves, revisá la carpeta de spam.
Ingresá el código en Briff y listo — ya estás adentro.
Cosas importantes a tener en cuenta
El mail que usás para ingresar es el que fue configurado cuando se creó tu usuario. Si no sabés cuál es, consultá con el administrador de tu agencia.
El código de validación es de un solo uso y tiene un tiempo de expiración. Si tardás demasiado en usarlo, podés solicitar uno nuevo desde la misma pantalla de acceso.
Como el acceso depende de tu correo, es importante que siempre tengas acceso a ese mail. Si no podés acceder a tu correo, tampoco podrás ingresar a Briff.
¿Seguís sin poder ingresar?
Si ya tenés acceso a tu correo pero aún no podés entrar a Briff, contactá a tu equipo de soporte desde el chat de la plataforma o a través del canal habitual de atención.
